Transmitancia térmica de una pared - cálculo y valores del CTE

Diagrama de una pared con flechas indicando flujo de calor. La fórmula de transmitancia se relaciona con la diferencia de temperatura entre el interior (Tin) y el exterior (Tout).

Escrito por

Rosario Delacrúz

Publicado el

10 jul 2026

Índice

Cuando una pared se enfría demasiado o la calefacción parece escaparse, la cifra que conviene revisar es la transmitancia térmica. Aquí explico la fórmula, el significado de cada variable, el cálculo por capas y un ejemplo práctico para saber si una solución de aislamiento térmico funciona realmente en una vivienda de España.

La transmitancia indica cuánto calor atraviesa un cerramiento

  • Fórmula básica: U = 1 / RT.
  • Unidad: W/(m²·K).
  • Valor bajo de U: significa mejor aislamiento.
  • Resistencia de una capa: R = espesor / conductividad térmica.
  • El cálculo real debe incluir resistencias superficiales, cámaras, puentes térmicos y condiciones de humedad.

Corte de muro con aislamiento EPS, revoco exterior, panderete, mortero y guarnecido. Útil para calcular la fórmula transmitancia térmica.

La fórmula de transmitancia térmica que necesitas

La transmitancia térmica se representa con la letra U y mide el flujo de calor que atraviesa un elemento constructivo por cada metro cuadrado cuando existe una diferencia de temperatura de un grado. Se expresa en W/(m²·K).

La fórmula principal es muy sencilla:

U = 1 / RT

En esta expresión, RT es la resistencia térmica total del cerramiento, expresada en m²·K/W. Cuanto mayor sea RT, menor será U y más difícil resultará que el calor atraviese la pared, el techo o el suelo.

Yo suelo explicarlo con una comparación simple. La resistencia térmica funciona como una barrera al paso del calor, mientras que la transmitancia indica cuánto calor consigue atravesarla. Por eso, una U de 0,30 W/(m²·K) es mejor que una de 0,80.

Cómo se obtiene la resistencia total

En un cerramiento formado por varias capas homogéneas, la resistencia total se calcula así:

RT = Rsi + R1 + R2 + ... + Rn + Rse

Rsi representa la resistencia superficial del aire interior y Rse la del aire exterior. Para una fachada vertical, el documento de apoyo del Código Técnico de la Edificación emplea normalmente Rsi = 0,13 y Rse = 0,04 m²·K/W. En cubiertas y suelos estos valores cambian porque también cambia la dirección del flujo de calor.

La fórmula de cada capa es la siguiente:

R = e / λ

  • e es el espesor del material en metros.
  • λ es su conductividad térmica en W/(m·K).

Un material con una conductividad λ baja ofrece más resistencia con el mismo espesor. Por eso los aislantes como la lana mineral, el EPS, el XPS o la celulosa suelen aportar mucha más resistencia térmica que el ladrillo o el hormigón.

Cómo calcular la transmitancia capa por capa

Para no equivocarse, recomiendo seguir siempre el mismo orden. El cálculo es manejable en una pared sencilla, pero deja de ser fiable cuando hay pilares, huecos, cámaras ventiladas o encuentros entre materiales.

  1. Medir el espesor de cada capa y convertirlo a metros.
  2. Consultar la conductividad térmica de diseño del material, no una cifra elegida al azar.
  3. Calcular cada resistencia con R = e / λ.
  4. Sumar las resistencias de las capas y las superficies interior y exterior.
  5. Invertir el resultado para obtener U = 1 / RT.

El dato de λ debe proceder de la ficha técnica del producto. La conductividad declarada por el fabricante puede tener que ajustarse para obtener un valor de diseño, especialmente cuando influyen la humedad, la temperatura o la forma de colocación.

Ejemplo de una fachada con aislamiento

Imaginemos una pared vertical con esta composición:

Material Espesor λ R calculada
Enlucido interior 0,015 m 0,57 W/(m·K) 0,026 m²·K/W
Ladrillo cerámico 0,115 m 0,35 W/(m·K) 0,329 m²·K/W
Lana mineral 0,080 m 0,036 W/(m·K) 2,222 m²·K/W
Revestimiento exterior 0,015 m 0,70 W/(m·K) 0,021 m²·K/W

Sumando las capas y las resistencias superficiales obtenemos:

RT = 0,13 + 0,026 + 0,329 + 2,222 + 0,021 + 0,04 = 2,768 m²·K/W

Por tanto:

U = 1 / 2,768 = 0,36 W/(m²·K)

El ejemplo muestra algo importante. Aunque el ladrillo ocupa más espacio visual en la pared, la mayor parte de la resistencia la aporta la capa de aislamiento. Si se cambia su espesor o su λ, el resultado final varía mucho más que al modificar unos milímetros de revestimiento.

Cuánto calor se pierde por esa pared

Una vez conocida U, se puede estimar la potencia térmica que atraviesa el cerramiento mediante:

Q = U × A × ΔT

Si la pared tiene 20 m² y la diferencia entre el interior y el exterior es de 20 K:

Q = 0,36 × 20 × 20 = 144 W

Ese resultado representa una pérdida instantánea aproximada en esas condiciones. No equivale directamente al consumo mensual, porque la temperatura exterior cambia, la calefacción no funciona siempre y también existen pérdidas por ventanas, infiltraciones, cubierta, suelo y puentes térmicos.

Qué cambia cuando aumenta el espesor del aislamiento

Añadir aislamiento suele reducir la transmitancia, pero el resultado no crece de forma lineal. La primera capa aporta una mejora muy visible y cada centímetro adicional produce una reducción progresivamente menor, aunque puede seguir siendo rentable si la pared inicial es deficiente.

Espesor de lana mineral Resistencia de la lana Transmitancia aproximada del cerramiento
4 cm 1,11 m²·K/W 0,65 W/(m²·K)
8 cm 2,22 m²·K/W 0,36 W/(m²·K)
12 cm 3,33 m²·K/W 0,26 W/(m²·K)

Los valores son aproximados y parten de la misma pared del ejemplo. Pasar de 4 a 8 cm mejora mucho la U, mientras que pasar de 8 a 12 cm también ayuda, pero con una reducción menor. En una reforma hay que equilibrar prestación térmica, espacio disponible, condensaciones y coste de ejecución.

También conviene distinguir entre aislamiento interior, exterior y colocado en cámara. El sistema exterior suele reducir mejor los puentes térmicos y mantiene la pared interior más estable, pero puede requerir permisos, andamios y una solución de fachada completa. El aislamiento interior es más sencillo en algunos pisos, aunque resta superficie y exige cuidar mucho los encuentros para evitar condensaciones.

Qué valores exige la normativa española

En España no existe una única transmitancia correcta para todas las viviendas. El límite depende de la zona climática de invierno, del tipo de elemento y de si se trata de una obra nueva o una reforma. El DB-HE del Código Técnico fija valores límite para muros, suelos, cubiertas y huecos, además de exigir una evaluación global de la envolvente.

Elemento α A B C D E
Muros y suelos en contacto con el exterior 0,80 0,70 0,56 0,49 0,41 0,37
Cubiertas en contacto con el exterior 0,55 0,50 0,44 0,40 0,35 0,33
Huecos completos 3,20 2,70 2,30 2,10 1,80 1,80

Los valores de la tabla están expresados en W/(m²·K) y son límites de referencia del DB-HE, no una promesa de consumo energético. La zona climática concreta depende del municipio y el cumplimiento también se relaciona con la compacidad del edificio, la superficie de cada elemento, la orientación, la estanqueidad y los puentes térmicos.

En una reforma, estos límites se aplican especialmente a los elementos que se sustituyen, se incorporan o se modifican de forma sustancial. El Código Técnico de la Edificación también contempla el coeficiente global K de la envolvente, por lo que no basta con mirar una pared aislada y olvidar el resto del edificio.

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Las ventanas no se calculan como una pared

Para una ventana se utiliza la transmitancia del conjunto formado por vidrio, marco y, cuando existe, cajón de persiana. El valor del vidrio por sí solo puede ser bastante mejor que el de la ventana completa, porque el marco y los bordes del acristalamiento modifican el resultado.

Mi recomendación práctica es pedir siempre el valor UH del conjunto y no quedarse con expresiones comerciales como “vidrio aislante” o “baja emisividad”. También hay que revisar la permeabilidad al aire, porque una ventana con buen vidrio puede seguir provocando pérdidas si las juntas están deterioradas.

Errores que falsean el cálculo

El error más habitual consiste en introducir el espesor en milímetros. Para la fórmula hay que convertir 80 mm en 0,08 m. Si se escribe 80 en lugar de 0,08, la resistencia sale mil veces mayor y la transmitancia parece excelente, pero el resultado no tiene ningún sentido físico.

  • Usar λ del material equivocado. Un ladrillo hueco y un mortero no tienen la misma conductividad.
  • Ignorar las resistencias superficiales. En una pared sencilla influyen poco frente a un gran espesor de aislante, pero deben formar parte del cálculo.
  • Sumar cámaras ventiladas como si fueran cámaras cerradas. Si el aire circula, su resistencia térmica puede reducirse mucho.
  • Calcular solo la zona central de la pared. Pilares, forjados, esquinas, dinteles y cajas de persiana pueden crear puentes térmicos.
  • Confundir U con R. U baja significa mejor comportamiento, mientras que R alta significa mejor comportamiento.
  • Tomar el valor de catálogo como definitivo. La humedad, la ejecución y la compresión del aislante pueden cambiar la prestación real.

Cuando el cerramiento tiene capas no homogéneas, como una fábrica con juntas, el cálculo simplificado puede quedarse corto. Para una vivienda completa conviene recurrir a un técnico o a una herramienta reconocida, especialmente si se necesita justificar el cumplimiento del DB-HE o estudiar condensaciones intersticiales.

La guía de cálculo del DB-HE recoge métodos específicos para elementos en contacto con el terreno, cámaras de aire, capas heterogéneas y otros casos que no se resuelven bien con una simple suma.

Una cifra que te ayuda a decidir cuánto aislamiento necesitas

Para una primera comprobación, basta con recordar tres pasos: calcular la resistencia de cada capa, sumarlas para obtener RT y aplicar U = 1 / RT. Después conviene comparar el resultado con el tipo de cerramiento, la zona climática y las pérdidas de ventanas, encuentros y filtraciones.

Una transmitancia baja mejora el confort y reduce la demanda de calefacción o refrigeración, pero no corrige por sí sola una vivienda mal ejecutada. En mi experiencia técnica, los mejores resultados aparecen cuando el aislamiento continuo se combina con juntas estancas, puentes térmicos resueltos y una instalación cuidadosa. Ahí es donde la fórmula deja de ser un número y empieza a reflejar el comportamiento real de la casa.

Este artículo tiene un carácter exclusivamente informativo y educativo. El material se ha elaborado con el apoyo de modernas herramientas analíticas y lingüísticas (IA). Antes de tomar una decisión, consulte a un experto.

Preguntas frecuentes

Se calcula primero la resistencia de cada capa con R = e / λ, donde e es el espesor en metros y λ la conductividad térmica. Después se suman las resistencias de las capas y las resistencias superficiales interior y exterior para obtener RT, y se aplica U = 1 / RT.

La pared alcanza una resistencia térmica total de 2,768 m²·K/W y una transmitancia aproximada de 0,36 W/(m²·K). En ese resultado, la lana mineral aporta 2,222 m²·K/W, mucho más que el ladrillo y los revestimientos.

Con una transmitancia de 0,36 W/(m²·K), la pérdida instantánea aproximada es de 144 W, según Q = U × A × ΔT. No equivale directamente al consumo mensual, porque las temperaturas cambian y también influyen ventanas, infiltraciones, cubierta, suelo y puentes térmicos.

Para muros y suelos en contacto con el exterior, los límites indicados van de 0,80 W/(m²·K) en la zona α a 0,37 en la zona E. Para cubiertas, van de 0,55 a 0,33 W/(m²·K). El valor aplicable depende del municipio, la zona climática y el tipo de elemento o intervención.

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Rosario Delacrúz

Rosario Delacrúz

Mi nombre es Rosario Delacrúz y llevo 4 años dedicándome a compartir información útil sobre el hogar, con un enfoque especial en reformas, equipamiento y eficiencia. Me apasiona desgranar temas que a veces pueden parecer complejos, como la optimización energética de una vivienda o las mejores soluciones para equipar tu casa, para que resulten claros y accesibles para todos. Mi objetivo es ofrecerte datos contrastados y consejos prácticos que te ayuden a tomar las mejores decisiones para tu hogar, siempre buscando la actualidad y la precisión en cada artículo.

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