Una instalación bien planificada evita la mayoría de los problemas
- La preinstalación reduce mucho la obra y el coste final.
- El presupuesto completo suele moverse entre 1.300 y 6.500 euros, según el estado de la vivienda.
- La potencia debe calcularse por estancias, orientación, aislamiento y ocupación, no solo por metros cuadrados.
- El sistema necesita filtros accesibles, desagüe correcto y conductos bien sellados.
- La instalación debe respetar el RITE y las ordenanzas municipales aplicables.
Cuándo tiene sentido elegir un sistema por conductos
El aire acondicionado por conductos utiliza una unidad interior oculta, normalmente instalada sobre un falso techo, que distribuye el aire mediante una red de conductos hasta varias habitaciones. En cada estancia se colocan rejillas o difusores, de modo que la vivienda queda visualmente más limpia que con varios equipos split.Yo lo considero especialmente interesante en viviendas de varias habitaciones, pisos con preinstalación y reformas en las que ya está previsto renovar techos o instalaciones. En una casa pequeña donde solo se quiere enfriar el salón, un split puede ser más económico y sencillo.
| Situación de la vivienda | ¿Es buena opción? | Motivo principal |
|---|---|---|
| Preinstalación existente | Sí | Se reducen la obra y los trabajos de albañilería. |
| Falso techo amplio | Sí, con comprobaciones | Hay espacio para conductos, aislamiento y mantenimiento. |
| Sin falso techo y sin reforma | Con reservas | Puede ser necesario abrir techos y ocultar toda la red. |
| Solo una estancia climatizada | Normalmente no | Un equipo independiente suele costar menos. |
La principal ventaja es la uniformidad térmica, pero no conviene confundirla con un control perfecto de cada habitación. Si todas las rejillas dependen de una única zona, el sistema enfría o calienta la vivienda de forma bastante global. Para regular dormitorios y salón por separado hacen falta compuertas motorizadas y un sistema de zonificación, lo que eleva el precio.
Qué hay que revisar antes de empezar la obra
El espacio disponible en el falso techo
Antes de aceptar un presupuesto, pediría que se midiera la altura libre en varios puntos, no solo junto al registro. El conducto necesita espacio para pasar, pero también deben caber el aislamiento, las conexiones, el desagüe y, sobre todo, una zona razonablemente accesible para revisar la unidad interior.
Un falso techo muy bajo puede obligar a utilizar conductos de menor sección. Eso aumenta la velocidad del aire y puede producir más ruido, pérdidas de carga y una distribución irregular. A veces el problema no es que falten centímetros en toda la casa, sino que una viga o una bajante bloquea el recorrido.
La ubicación de las unidades
La unidad interior suele colocarse en un baño, pasillo, lavadero o zona técnica. Debe quedar nivelada y disponer de acceso para limpiar filtros, revisar la bandeja de condensados y reparar el ventilador si fuera necesario.
La unidad exterior necesita ventilación, una base estable y una ubicación permitida por la comunidad y el ayuntamiento. En fachadas, patios y balcones pueden existir limitaciones de estética, ruido o distancia. No conviene comprar el equipo antes de confirmar dónde se puede instalar.
La carga térmica y la instalación eléctrica
La potencia no se elige únicamente calculando una cantidad fija de frigorías por metro cuadrado. También influyen la orientación de las ventanas, la planta, el aislamiento, el número de personas y el calor producido por electrodomésticos.
Como referencia muy general, una vivienda de 70 a 90 m² puede necesitar un equipo de aproximadamente 5 a 8 kW, pero esa cifra no sustituye un cálculo profesional. Un aparato sobredimensionado puede consumir más, hacer ciclos cortos y controlar peor la humedad; uno pequeño funcionará al límite y tardará demasiado en alcanzar la temperatura.
También hay que comprobar el cuadro eléctrico, la sección de los cables y la potencia contratada. Los equipos grandes pueden requerir un circuito dedicado y, en ciertos casos, una alimentación diferente a la prevista en una vivienda antigua.
Cómo se instala el aire por conductos paso a paso
Una instalación profesional no consiste en colgar una máquina y conectar unos tubos. El resultado depende de que el diseño, el montaje y la puesta en marcha se hagan en el orden correcto.
- Visita y medición. El instalador revisa planos, habitaciones, alturas, ventanas, ubicación de equipos, pasos de muro y estado de la preinstalación.
- Cálculo de potencia y diseño. Se determina la capacidad del equipo y se define el tamaño de los conductos, las rejillas y los retornos de aire.
- Protección y preparación de la vivienda. Se desmontan los elementos necesarios y se protegen muebles, suelos y zonas de paso.
- Apertura del falso techo. Si no existe preinstalación, se crean registros y pasos para introducir conductos, cableado y tuberías.
- Montaje de la red de conductos. Los tramos se colocan con aislamiento térmico y se sellan las uniones para evitar fugas de aire y condensaciones.
- Instalación de las unidades. Se fijan la unidad interior y la exterior, dejando espacio para vibraciones, drenaje y futuras revisiones.
- Conexiones frigoríficas, eléctricas y de desagüe. La línea frigorífica une ambas unidades, mientras que el desagüe conduce el agua de condensación hacia un punto adecuado.
- Colocación de rejillas y termostato. La posición de las salidas debe evitar corrientes directas sobre camas, sofás o mesas de trabajo.
- Pruebas y equilibrado. Se comprueban estanqueidad, presión, temperatura, ruido, caudal y evacuación del agua antes de cerrar definitivamente el techo.
El equilibrado es uno de los pasos que más se descuidan. Consiste en ajustar el caudal de cada salida para que una habitación no reciba demasiado aire mientras otra apenas se climatiza. Yo no daría por terminada la obra hasta comprobar todas las estancias, no solo la más cercana a la máquina.

Cuánto cuesta instalarlo en España
El precio depende tanto del equipo como de la obra necesaria para ocultarlo. Con una preinstalación aprovechable, el conjunto puede partir aproximadamente de 1.300 a 2.500 euros. Cuando hay que crear conductos, falsos techos, desagües y conexiones desde cero, es habitual encontrar presupuestos de 2.400 a 6.500 euros, con proyectos complejos que superan esa cantidad.
| Partida | Precio orientativo | Qué puede modificarlo |
|---|---|---|
| Equipo de conductos | 800 a 4.000 € | Potencia, bomba de calor, eficiencia y marca. |
| Montaje con preinstalación | 900 a 1.500 € | Estado de tuberías, cableado y desagüe. |
| Red de conductos nueva | 1.000 a 3.000 € o más | Superficie, recorrido y número de habitaciones. |
| Falso techo y remates | 25 a 45 €/m², más acabados | Material, pintura, altura y dificultad. |
| Zonificación | 600 a 1.500 € aproximadamente | Número de zonas, compuertas y control instalado. |
Estas cifras sirven para detectar presupuestos poco realistas, no para sustituir una visita. Una oferta muy barata puede no incluir pintura, retirada de escombros, registros, metros adicionales de tubería o trabajos eléctricos. Yo exigiría un presupuesto desglosado con equipo, mano de obra, materiales, albañilería, puesta en marcha, IVA y garantía.
También hay que separar el coste de compra del coste de funcionamiento. Un modelo con buena eficiencia energética puede ser más caro al principio, pero reducir el consumo durante muchos veranos. La etiqueta energética y el rendimiento estacional, expresado como SEER para frío y SCOP para calor, ayudan a comparar equipos de forma más útil que la potencia nominal.Preinstalación, obra nueva y reforma completa
Cuando ya existe la preinstalación
La preinstalación puede incluir conductos, rejillas, tuberías frigoríficas, cableado y desagüe, pero no siempre está lista para conectar. Hay que revisar que las tuberías sean compatibles con el nuevo refrigerante, que no tengan fugas y que el diámetro corresponda a la potencia del equipo.
En viviendas antiguas he visto que el verdadero problema no era la máquina, sino un desagüe sin pendiente o un conducto deteriorado. Antes de reutilizar nada conviene hacer una prueba de estanqueidad y comprobar el aislamiento.
Cuando no existe preinstalación
En este caso, la instalación se convierte también en una pequeña reforma. Hay que abrir zonas del techo, crear recorridos, fabricar o adaptar conductos, instalar registros y reparar los acabados. La obra puede ser asumible si se aprovecha una reforma de cocina, baño o pintura general, pero resulta más incómoda si la vivienda está terminada.
En algunos pisos no compensa ocultar toda la red. Si el falso techo disponible es insuficiente o la unidad exterior no tiene una ubicación viable, un sistema multisplit puede ofrecer una relación coste-obra más sensata, aunque sea menos discreto.
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La zonificación como alternativa al sistema básico
La zonificación utiliza termostatos y compuertas para regular distintas áreas de la casa. Permite apagar dormitorios durante el día o mantener una temperatura diferente en el salón, pero necesita un diseño correcto y una configuración equilibrada.
No la instalaría solo porque aparezca como extra en el presupuesto. Tiene sentido cuando las habitaciones tienen horarios y cargas térmicas diferentes. En un piso pequeño de uso uniforme, el ahorro puede no justificar el coste adicional.
Errores que encarecen la instalación o reducen el confort
- Elegir la potencia por superficie únicamente. La orientación, el aislamiento y las ventanas pueden cambiar mucho la demanda real.
- Ocultar la unidad sin registros. Si no se puede acceder a filtros, bandeja y conexiones, cualquier reparación futura será más cara.
- Reducir demasiado los conductos. Ahorrar espacio puede traducirse en ruido y peor caudal.
- Dejar el desagüe sin pendiente. El agua puede retroceder y provocar goteos dentro del falso techo.
- No sellar las uniones. Las fugas hacen trabajar más al equipo y perjudican la distribución del aire.
- Ignorar el retorno. Sin una correcta entrada de aire de retorno, el sistema pierde rendimiento y aumenta el ruido.
- Colocar rejillas sobre zonas de descanso. El aire directo puede resultar molesto aunque la temperatura sea adecuada.
- Comparar presupuestos con alcances distintos. Un precio que no incluye albañilería, grúas, permisos o retirada del equipo antiguo no es realmente comparable.
El mantenimiento también forma parte del diseño. Los filtros deben poder retirarse sin desmontar el techo, y la bandeja de condensados debe revisarse para prevenir malos olores y obstrucciones. La limpieza profunda de conductos no suele ser una tarea doméstica sencilla, por lo que conviene dejar prevista una solución de acceso para una empresa especializada.
Qué normativa y documentación conviene comprobar
En España, las instalaciones fijas de climatización están sujetas al Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios, conocido como RITE. Este marco establece exigencias de seguridad, eficiencia, diseño, ejecución, mantenimiento y control de las instalaciones térmicas.
Además, el trabajo puede verse afectado por el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión, las normas sobre manipulación de refrigerantes y las ordenanzas del ayuntamiento. Si la unidad exterior se coloca en fachada o modifica la estética del edificio, también puede ser necesaria la autorización de la comunidad de propietarios.
Antes de contratar, pediría al instalador su habilitación profesional y confirmaría qué documentación entrega al finalizar. El expediente puede incluir factura, garantía, manual de uso, certificado o puesta en servicio cuando corresponda y registro de mantenimiento. La responsabilidad de los permisos debe quedar escrita en el presupuesto, porque no siempre los tramita la empresa.
La decisión se gana antes de cerrar el falso techo
La mejor instalación por conductos no es necesariamente la más potente ni la más barata. Es la que encaja con la vivienda, distribuye bien el aire, permite acceder a sus componentes y deja claros todos los trabajos incluidos.
Mi recomendación es solicitar al menos dos o tres presupuestos con visita técnica, comparar el diseño de conductos y no aceptar una cifra cerrada basada solo en los metros cuadrados. Si la casa tiene preinstalación o está en plena reforma, el sistema puede ser una solución cómoda y discreta; si exige levantar todos los techos, conviene comparar honestamente el coste y la molestia con un multisplit.