Esquema de aerotermia para una vivienda unifamiliar

Esquema de instalación de aerotermia para vivienda unifamiliar: bomba de calor, suelo radiante, ACS y termostato.

Escrito por

Margarita Irizarry

Publicado el

18 may 2026

Índice

Cuando una vivienda unifamiliar necesita calefacción, agua caliente y posiblemente refrigeración, la aerotermia puede resolverlo todo con un único sistema, pero solo si el circuito está bien planteado. Un esquema de instalación de aerotermia para una vivienda unifamiliar permite entender cómo se conectan la unidad exterior, el módulo hidráulico, el depósito de ACS y los emisores. También ayuda a detectar errores de espacio, potencia, ruido y compatibilidad antes de empezar la obra.

La instalación funciona bien cuando cada elemento está dimensionado para la vivienda

  • Unidad exterior capta energía del aire y la transfiere al circuito hidráulico.
  • El sistema puede proporcionar calefacción, refrigeración y ACS.
  • Suelo radiante y fancoils suelen ofrecer mejor rendimiento que los radiadores convencionales.
  • La potencia debe calcularse con una carga térmica real, no aplicando una cifra fija por metro cuadrado.
  • En España, una instalación completa para una casa de 150 m² suele moverse entre 12.000 y 18.000 euros, aunque el precio cambia mucho según la obra.

Esquema de instalación de aerotermia para vivienda unifamiliar: bomba de calor, suelo radiante, ACS, inercia y termostato.

Cómo leer el esquema de una instalación de aerotermia

La lógica es sencilla. La bomba de calor aire-agua extrae energía del aire exterior, eleva su temperatura mediante un circuito frigorífico y la entrega al agua que circula por la vivienda. Ese agua caliente alimenta los emisores de calefacción o calienta el depósito de agua caliente sanitaria.

Aire exterior → unidad exterior → módulo hidráulico → válvula de distribución → suelo radiante, radiadores o fancoils

Desde el módulo hidráulico también sale un circuito hacia el depósito de ACS. Una válvula de tres vías decide si la energía se destina temporalmente a la calefacción o a calentar el agua sanitaria.

Elementos que aparecen en el diagrama

  • Unidad exterior. Incluye el compresor, el ventilador y el intercambiador que aprovecha el calor ambiental.
  • Unidad interior o hidrokit. Contiene controles, circuladores, intercambiadores y elementos de seguridad hidráulica.
  • Depósito de ACS. Acumula el agua caliente para duchas, lavabos y cocina. En una vivienda habitual suele tener entre 150 y 300 litros, según el número de personas.
  • Depósito de inercia. No siempre hace falta. Sirve para estabilizar el circuito y reducir arranques frecuentes cuando el volumen de agua es pequeño.
  • Colectores y bombas de circulación. Reparten el agua por las distintas zonas de la casa.
  • Controladores y sondas. Ajustan la temperatura de impulsión según la temperatura exterior y las necesidades interiores.

En mi opinión, el mejor esquema no es el que incluye más depósitos y accesorios, sino el que resuelve la demanda con la menor complejidad posible. Un depósito de inercia, por ejemplo, puede ser útil en una instalación concreta, pero añadirlo por sistema aumenta el coste, el espacio ocupado y las pérdidas térmicas.

Qué emisores combinan mejor con la aerotermia

La aerotermia trabaja con mayor eficiencia cuando produce agua a temperatura moderada. Por eso el emisor elegido tiene un impacto directo en el consumo, el confort y el tamaño de la bomba de calor.

Emisor Temperatura habitual del agua Ventajas Limitaciones
Suelo radiante 30-40 ºC Muy confortable y eficiente; distribuye el calor de forma uniforme. Requiere levantar el pavimento en una reforma.
Fancoils 35-45 ºC Calientan y enfrían con rapidez. Generan algo de ruido y movimiento de aire.
Radiadores de baja temperatura 40-55 ºC Permiten reformar sin retirar todo el suelo. Pueden exigir más superficie de radiador.
Radiadores convencionales 55-70 ºC Facilitan aprovechar una instalación existente. Reducen el rendimiento y pueden exigir aerotermia de alta temperatura.

Suelo radiante y refrigeración

El suelo radiante suele ser la opción más eficiente en obra nueva porque necesita poca temperatura de impulsión. Además, puede funcionar como suelo refrescante, aunque requiere un control del punto de rocío para evitar condensaciones en verano.

En zonas húmedas o viviendas donde se busca enfriamiento rápido, los fancoils suelen ser más prácticos. Yo tendría cuidado con promesas de “aire acondicionado gratuito” usando únicamente el suelo refrescante: funciona bien en determinadas condiciones, pero no sustituye siempre a un sistema de deshumidificación.

¿Se pueden conservar los radiadores?

En algunos casos sí, especialmente si los radiadores son grandes, la vivienda está bien aislada y la demanda térmica es moderada. Antes de conectarlos directamente, conviene comprobar qué temperatura necesitan para mantener la casa caliente, porque un radiador diseñado para una caldera a 70 ºC puede quedarse corto con agua a 40 ºC.

Dónde colocar los equipos y cómo dimensionarlos

La ubicación de los componentes afecta tanto al rendimiento como al ruido. La unidad exterior necesita una base estable, buena ventilación y espacio para mantenimiento; no conviene esconderla en un rincón cerrado del patio o detrás de una pantalla que bloquee la salida de aire.

Unidad exterior

  • Puede instalarse en jardín, patio, cubierta plana o fachada lateral.
  • Debe respetar las distancias libres indicadas por el fabricante.
  • Conviene evitar la proximidad directa a dormitorios y ventanas de vecinos.
  • Los soportes antivibración reducen la transmisión de ruido a la estructura.
  • Hay que prever la evacuación del agua que se produce durante los ciclos de desescarche.
El ruido no depende únicamente de los decibelios declarados por la máquina. También influyen la distancia, las paredes que reflejan el sonido, la bancada y la orientación del ventilador. Una colocación abierta y accesible suele dar mejor resultado que esconder el equipo para proteger la estética de la fachada.

Módulo hidráulico y depósito

En el interior, el conjunto suele instalarse en un garaje, lavadero, cuarto técnico o antigua sala de calderas. Los equipos compactos ocupan un espacio parecido al de un frigorífico, mientras que las soluciones partidas necesitan reservar zonas independientes para el hidrokit y el acumulador de ACS.

También hay que dejar espacio delante de los equipos para abrir paneles, revisar filtros y realizar reparaciones. El error de colocar el depósito en un hueco demasiado justo se descubre tarde, normalmente cuando llega el primer mantenimiento.

Potencia eléctrica y carga térmica

La potencia de la bomba no se debe elegir multiplicando los metros cuadrados por una cifra fija. El cálculo debe considerar aislamiento, ventanas, orientación, zona climática, altura de techos, infiltraciones y emisores.

Una máquina sobredimensionada cuesta más y puede arrancar y detenerse con demasiada frecuencia. Una máquina pequeña puede necesitar apoyo eléctrico en los días fríos y no alcanzar el confort previsto. El instalador también debe comprobar la potencia eléctrica disponible y si la alimentación será monofásica o trifásica.

En España, la instalación térmica debe diseñarse y legalizarse conforme a los requisitos aplicables del RITE, con la documentación que corresponda según la potencia y el tipo de actuación. Las exigencias municipales para la unidad exterior también pueden variar, por lo que conviene consultar el ayuntamiento antes de fijar el equipo en una fachada.

Qué cambia entre una vivienda nueva y una reforma

El mismo esquema puede funcionar de forma muy distinta según el estado de la casa. En obra nueva, las tuberías, el cuarto técnico y los emisores se planifican desde el principio. En una reforma, la prioridad suele ser aprovechar lo que ya existe sin convertir toda la vivienda en una obra.

Situación Configuración habitual Principal dificultad
Obra nueva Aerotermia, suelo radiante-refrescante, ACS y control por zonas. Coordinar el diseño antes de cerrar suelos y falsos techos.
Casa con radiadores Aerotermia con radiadores existentes o de baja temperatura. Comprobar si los radiadores entregan suficiente calor a baja temperatura.
Reforma integral Suelo radiante, fancoils o combinación de ambos. Coste y duración de levantar pavimentos y modificar acabados.
Vivienda mal aislada Aerotermia después de mejorar cerramientos y envolvente. Evitar que una máquina grande compense defectos de aislamiento.

Para una vivienda existente, yo no empezaría por elegir marca o potencia. Primero revisaría el aislamiento de cubierta, cajas de persiana, ventanas y puertas. Mejorar esos puntos puede reducir la demanda y permitir una máquina más pequeña, silenciosa y económica.

Cuánto cuesta y qué errores encarecen el proyecto

Como referencia orientativa para 2026, una instalación de aerotermia con calefacción y ACS en una vivienda de 150 m² puede situarse entre 12.000 y 18.000 euros si se aprovechan parte de los emisores. Con suelo radiante nuevo, la cifra puede subir aproximadamente a 15.000-22.000 euros, dependiendo del pavimento, la distribución y la obra auxiliar.

Vivienda Potencia orientativa Rango aproximado con calefacción y ACS
100 m² 8-10 kW 9.000-13.000 €
150 m² 10-12 kW 12.000-18.000 €
200 m² 14-16 kW 17.000-22.000 €

Son cifras de orientación, no un presupuesto. La distancia entre unidades, la necesidad de cambiar radiadores, la instalación eléctrica, los trabajos de albañilería y el tipo de depósito pueden alterar el precio en varios miles de euros.

Errores frecuentes en el esquema

  • Dimensionar por superficie sin calcular la carga térmica.
  • Instalar la unidad exterior junto a una ventana o en un espacio donde rebote el ruido.
  • Conservar radiadores pequeños esperando el mismo rendimiento que con una caldera.
  • Olvidar el espacio necesario para el depósito de ACS y el mantenimiento.
  • No separar correctamente los circuitos de calefacción, ACS y refrigeración.
  • Colocar suelo refrescante sin sensores de humedad ni control de condensación.
  • Comparar presupuestos sin comprobar si incluyen puesta en marcha, legalización, aislamiento de tuberías y retirada del equipo antiguo.

El rendimiento estacional, expresado como SCOP, indica cuánta energía térmica entrega la bomba por cada kilovatio hora eléctrico consumido durante una temporada. Un valor de 3,5 a 4,5 puede ser razonable en muchas instalaciones, pero no debe interpretarse como una promesa fija: el clima, la temperatura del agua y el uso real cambian el resultado.

El mantenimiento no suele ser complejo, pero sí conviene revisar anualmente filtros, presiones, conexiones, desagües, sondas y estado de la unidad exterior. Limpiar hojas y suciedad alrededor del ventilador es una tarea sencilla que ayuda a conservar el rendimiento.

El plano que pediría antes de firmar el presupuesto

Antes de aceptar una oferta, pediría un esquema hidráulico completo donde aparezcan la unidad exterior, el módulo interior, el depósito de ACS, las válvulas, las bombas, los colectores y cada circuito de emisión. También solicitaría el cálculo de cargas térmicas, la potencia eléctrica prevista y la ubicación exacta de los equipos.

  • Presupuesto desglosado por máquina, depósito, emisores, mano de obra y obra auxiliar.
  • Temperatura de impulsión prevista en calefacción y refrigeración.
  • Medidas y distancias de servicio de la unidad exterior e interior.
  • Condiciones de garantía, puesta en marcha y mantenimiento.
  • Documentación necesaria para registrar la instalación y solicitar posibles ayudas.

Un buen esquema no solo muestra por dónde circula el agua. Explica si la casa podrá calentarse con eficiencia, cuánto espacio ocupará el sistema y qué compromisos habrá que aceptar. Cuando el diseño parte de la vivienda real y no de una potencia estándar, la aerotermia tiene muchas más posibilidades de ofrecer confort estable y consumos razonables durante años.

Preguntas frecuentes

La unidad exterior capta energía del aire y la transfiere al módulo hidráulico, que distribuye el agua hacia el suelo radiante, los radiadores o los fancoils. Desde el módulo también sale un circuito al depósito de ACS, mientras una válvula de tres vías alterna entre calefacción y agua caliente sanitaria.

El suelo radiante suele trabajar entre 30 y 40 ºC y ofrece un rendimiento y confort elevados. Los fancoils funcionan aproximadamente entre 35 y 45 ºC y permiten calentar y enfriar con rapidez, mientras que los radiadores de baja temperatura necesitan unos 40-55 ºC. Los radiadores convencionales pueden requerir 55-70 ºC, lo que reduce la eficiencia.

Una instalación con calefacción y ACS suele situarse entre 12.000 y 18.000 euros si se aprovechan parte de los emisores. Con suelo radiante nuevo, el coste puede subir aproximadamente a 15.000-22.000 euros, según el pavimento, la distribución, la instalación eléctrica y la obra auxiliar.

La potencia debe calcularse mediante una carga térmica real que tenga en cuenta el aislamiento, las ventanas, la orientación, la zona climática, la altura de los techos, las infiltraciones y los emisores. También hay que revisar la potencia eléctrica disponible, el tipo de alimentación, el espacio de mantenimiento y los requisitos aplicables del RITE y del ayuntamiento.

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Margarita Irizarry

Margarita Irizarry

Soy Margarita Irizarry y mi recorrido en el mundo del hogar, abarcando reformas, equipamiento y eficiencia, suma ya 9 años de experiencia. Desde siempre me ha fascinado cómo cada detalle en una casa puede impactar en nuestro día a día, y mi objetivo es desgranar esos aspectos para que resulten claros y accesibles. Me dedico a investigar a fondo, contrastar información y presentarla de manera que cualquiera pueda entenderla, ya sea sobre cómo mejorar la eficiencia energética de tu hogar o sobre las últimas tendencias en equipamiento. Mi compromiso es ofrecerte contenidos útiles, precisos y siempre al día para que tomes las mejores decisiones para tu espacio.

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