Aerotermia en verano - qué temperatura necesita según el emisor

Tabla de rangos de temperatura para aerotermia. Muestra la temperatura de impulsión para calefacción y refrigeración en suelo radiante, fancoils y radiadores. Ideal para optimizar el uso en verano.

Escrito por

Rosario Delacrúz

Publicado el

14 ago 2026

Índice

Cuando llega el calor, una aerotermia puede enfriar la vivienda con mucha suavidad o quedarse corta, y la diferencia suele estar en un ajuste que pasa desapercibido: la temperatura del agua de impulsión. Aquí explico qué valores son razonables en verano según el emisor, cómo evitar la condensación y qué regulación ayuda a conseguir confort sin disparar el consumo.

La temperatura adecuada depende del emisor y de la humedad

  • Suelo refrescante: suele trabajar entre 15 y 18 °C, siempre por encima del punto de rocío.
  • Fan coils: normalmente necesitan entre 7 y 12 °C para enfriar con rapidez.
  • Termostato: una consigna de 24 a 26 °C suele ofrecer un equilibrio razonable entre confort y consumo.
  • Humedad relativa: cuanto más alta sea, más riesgo existe de condensación en el suelo.
  • Curva climática: es preferible ajustar la impulsión de forma automática y no mantener una cifra fija todo el verano.

Niño descalzo sobre suelo de madera, mostrando el sistema de suelo radiante. La temperatura de impulsión de aerotermia en verano mantiene el hogar fresco.

Qué temperatura de impulsión necesita la aerotermia en verano

No existe una única temperatura ideal para todas las instalaciones. La cifra depende sobre todo de si el agua fría circula por suelo refrescante, fan coils o conductos, además del aislamiento, la humedad y la carga térmica de la vivienda.

Como orientación inicial, el IDAE sitúa la refrigeración con bomba de calor en un rango aproximado de 7 a 18 °C. La parte baja suele corresponder a emisores de aire, mientras que la parte alta es más habitual en superficies radiantes, que necesitan trabajar por encima del punto de rocío.
Emisor Impulsión orientativa Respuesta Precaución principal
Suelo refrescante 15-18 °C Suave y homogénea Control de condensación
Fan coil hidráulico 7-12 °C Rápida y potente Drenaje de condensados y ruido
Techo refrescante 15-18 °C aproximadamente Uniforme y silenciosa Sensor de humedad
Radiador convencional No recomendable Escasa o nula refrigeración No está diseñado para agua fría

Mi recomendación es utilizar estos valores solo como punto de partida. El instalador debe comprobar el caudal, el dimensionado y la temperatura de retorno, porque una impulsión de 16 °C puede funcionar muy bien en una casa bien aislada y resultar insuficiente en un ático con grandes ventanales.

El suelo refrescante necesita más temperatura que un fan coil

Suelo refrescante entre 15 y 18 °C

El suelo refrescante no produce una corriente de aire fría. Absorbe parte del calor de la estancia mediante una gran superficie, por eso ofrece una sensación estable y silenciosa. En la mayoría de viviendas, empezar con una impulsión de 16 o 17 °C es más sensato que bajar directamente a 14 °C.

La limitación está en la capacidad de evacuación. El suelo no puede enfriar indefinidamente, especialmente durante una ola de calor o en habitaciones con mucha radiación solar. Daikin también advierte que el suelo refrescante no responde igual que un fan coil cuando la temperatura exterior se dispara, algo importante en viviendas de la costa mediterránea y en áticos.

Fan coils entre 7 y 12 °C

El fan coil mueve aire a través de una batería por la que circula agua fría. Así puede reducir la temperatura de una habitación con mucha más rapidez, y además ayuda a deshumidificar cuando el aire pasa por debajo de su temperatura de rocío.

En una instalación residencial es frecuente trabajar alrededor de 7 a 10 °C, aunque algunos equipos funcionan correctamente con 11 o 12 °C si la demanda no es elevada. Bajar más la impulsión no siempre mejora el resultado. Puede aumentar el consumo, generar más condensación y provocar corrientes de aire molestas.

Radiadores y refrigeración

Los radiadores tradicionales no son un emisor válido para refrigeración con aerotermia. Aunque por ellos circule agua fría, su superficie y su diseño no suelen ofrecer suficiente intercambio térmico, y existe riesgo de condensación en paredes, suelos o elementos metálicos.

Si una vivienda tiene radiadores y quiere usar aerotermia en verano, normalmente necesita añadir fan coils, unidades de conductos o equipos de expansión directa. Es una inversión adicional, pero evita esperar una capacidad de refrigeración que el radiador no puede proporcionar.

El punto de rocío marca el límite del suelo refrescante

El punto de rocío es la temperatura a la que la humedad del aire empieza a convertirse en agua. Si una tubería, un colector o la superficie del pavimento baja por debajo de ese valor, pueden aparecer gotas y humedad, especialmente en zonas costeras o durante noches bochornosas.

Por ejemplo, con una habitación a 26 °C y un 60 % de humedad relativa, el punto de rocío se sitúa aproximadamente en 17,6 °C. En esa situación, impulsar agua a 15 °C puede ser demasiado agresivo si el sistema no eleva la temperatura en el circuito o no dispone de una protección adecuada.

La regulación correcta utiliza sondas de temperatura y humedad para calcular la impulsión mínima segura. Lo habitual es mantener un margen de seguridad de aproximadamente 1 o 2 °C sobre el punto de rocío, aunque el valor exacto depende del pavimento, la instalación y el fabricante.

  • Instalar un sensor de humedad en una zona representativa.
  • Usar una sonda de punto de rocío o un control equivalente.
  • Evitar abrir las ventanas durante horas de máxima humedad.
  • Combinar el suelo refrescante con ventilación o deshumidificación si la vivienda está cerca del mar.
  • Detener o elevar automáticamente la impulsión cuando exista riesgo de condensación.

Un suelo húmedo no es una señal de que el sistema esté enfriando mejor. Es una señal de que la regulación está mal ajustada o de que las condiciones ambientales han superado el margen previsto.

Cómo ajustar la aerotermia durante los días de calor

Empieza con una consigna moderada

Para la temperatura interior, suelo recomendar comenzar con 24 o 25 °C y observar la evolución durante varias horas. Programar 21 o 22 °C no enfría necesariamente más rápido en un sistema radiante, pero sí puede aumentar el tiempo de funcionamiento y el consumo.

Con fan coils, la respuesta es más rápida y se puede modificar la consigna con mayor agilidad. Con suelo refrescante hay que tener paciencia, porque la losa tiene bastante inercia térmica y puede tardar horas en reflejar un cambio.

Deja que la curva climática haga su trabajo

La curva climática adapta la temperatura de impulsión a la temperatura exterior y a las condiciones interiores. Cuando fuera hace menos calor, la máquina puede impulsar a 17 o 18 °C; durante una tarde muy calurosa puede acercarse al límite configurado por el instalador.

Esta regulación suele ser más eficiente que fijar 16 °C durante todo el verano. La guía del IDAE señala que, en refrigeración, una temperatura de impulsión más alta mejora el rendimiento de la bomba de calor, siempre que el emisor siga entregando la potencia necesaria.

Lee también: ¿Se puede instalar un calentador atmosférico en casa?

Reduce las cargas antes de exigir más a la máquina

Persianas, toldos y ventilación nocturna pueden marcar una diferencia mayor que bajar un grado la impulsión. En mi opinión, muchos problemas atribuidos a la aerotermia proceden en realidad de ganancias solares excesivas y de viviendas que conservan demasiado calor durante el día.

Conviene cerrar protecciones solares antes de que el vidrio se caliente, ventilar de madrugada y limitar el uso de electrodomésticos que desprenden calor en las horas centrales. Estas medidas reducen la demanda y permiten mantener una impulsión más alta.

Qué errores hacen que la refrigeración funcione peor

El fallo más habitual es confundir la temperatura del termostato con la del agua. Seleccionar 25 °C en la pantalla no significa que el circuito esté impulsando a 25 °C. Son valores distintos y cada uno cumple una función diferente.

  • Bajar demasiado la impulsión en el suelo refrescante para intentar enfriar más rápido.
  • Usar suelo refrescante sin vigilar la humedad relativa.
  • Esperar que un radiador convencional refrigere como un fan coil.
  • Apagar y encender el suelo cada pocas horas, ignorando su inercia térmica.
  • Cerrar demasiados circuitos y dejar sin caudal algunas zonas de la vivienda.
  • No limpiar filtros ni revisar el desagüe de condensados de los fan coils.

También es un error mantener todos los dormitorios a la misma temperatura si tienen orientaciones distintas. Una habitación al sur, con grandes ventanas, puede necesitar más caudal o un emisor adicional que otra orientada al norte.

Cómo saber si el ajuste es correcto

La instalación está razonablemente equilibrada cuando la vivienda mantiene una temperatura estable, no aparecen gotas en el pavimento y la máquina funciona durante periodos largos sin arrancadas y paradas constantes. En suelo refrescante, una sensación de frescor uniforme es más realista que esperar el efecto inmediato de un aire acondicionado.

En fan coils conviene comprobar también el ruido, el drenaje y la humedad. Si el aire sale frío pero la habitación sigue húmeda, puede faltar tiempo de funcionamiento, caudal de aire o capacidad de deshumidificación.

Si el sistema no alcanza el confort, no bajaría la impulsión de forma arbitraria. Primero revisaría el aislamiento, la protección solar, el equilibrado hidráulico, los filtros, la consigna y el cálculo de cargas térmicas. Solo después tendría sentido modificar los límites configurados por el profesional.

El ajuste que dejaría preparado para todo el verano

Para una vivienda española con suelo refrescante, dejaría una impulsión inicial de 16-18 °C, control de humedad activo y una consigna interior de 24-26 °C. Con fan coils, partiría de 7-12 °C, ajustando el valor según la potencia necesaria y la humedad que consiga retirar el equipo.

La mejor cifra no es la más baja, sino la que mantiene el confort sin condensación y con el menor esfuerzo posible del compresor. Si la instalación está bien dimensionada, la curva climática y las protecciones solares harán más por el consumo que perseguir un grado adicional de frío.

Preguntas frecuentes

El suelo refrescante suele trabajar entre 15 y 18 °C. Como punto de partida, es más razonable probar con 16 o 17 °C y mantener siempre la impulsión por encima del punto de rocío para evitar condensaciones.

Los fan coils suelen necesitar entre 7 y 12 °C, y en muchas viviendas funcionan alrededor de 7 a 10 °C. Una temperatura más baja no siempre mejora el confort, ya que puede aumentar el consumo, la condensación y el ruido.

La regulación debe usar sondas de temperatura y humedad para calcular el punto de rocío y mantener la impulsión aproximadamente 1 o 2 °C por encima. También conviene controlar la humedad, evitar abrir las ventanas en las horas más húmedas y combinar el sistema con ventilación o deshumidificación cuando sea necesario.

Una consigna de 24 a 26 °C suele equilibrar confort y consumo. Es preferible dejar que la curva climática adapte automáticamente la impulsión a la temperatura exterior, además de usar persianas o toldos y ventilar de madrugada para reducir las cargas térmicas.

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Rosario Delacrúz

Rosario Delacrúz

Mi nombre es Rosario Delacrúz y llevo 4 años dedicándome a compartir información útil sobre el hogar, con un enfoque especial en reformas, equipamiento y eficiencia. Me apasiona desgranar temas que a veces pueden parecer complejos, como la optimización energética de una vivienda o las mejores soluciones para equipar tu casa, para que resulten claros y accesibles para todos. Mi objetivo es ofrecerte datos contrastados y consejos prácticos que te ayuden a tomar las mejores decisiones para tu hogar, siempre buscando la actualidad y la precisión en cada artículo.

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