Aire acondicionado a 18 ºC o 26 ºC - qué temperatura elegir

Mano ajustando la temperatura de consigna del aire acondicionado a 24°C con el mando a distancia.

Escrito por

Margarita Irizarry

Publicado el

22 jul 2026

Índice

¿Poner el aire acondicionado a 18 ºC enfría realmente más rápido? No. La temperatura de consigna adecuada depende del calor exterior, la humedad, el aislamiento y el uso de la estancia, pero en una vivienda española la referencia más equilibrada suele estar entre 24 y 26 ºC. Aquí explico cómo elegirla, cuánto puede influir en el consumo y qué hacer cuando el equipo no consigue mantener el confort.

La temperatura adecuada equilibra confort, consumo y humedad

  • 24-26 ºC suele ser el intervalo más razonable para refrigerar una vivienda.
  • Bajar el mando a 18 ºC no acelera el enfriamiento y puede aumentar el gasto.
  • Una variación de 1 ºC puede modificar el consumo alrededor de un 7 %, según el IDAE.
  • La sensación térmica también depende de la humedad, el movimiento del aire y el aislamiento.
  • En dormitorios conviene priorizar una temperatura estable y evitar el chorro directo sobre la cama.

Mano ajustando la temperatura de consigna del aire acondicionado a 28°C con el mando a distancia.

Qué significa la temperatura de consigna del aire acondicionado

La temperatura de consigna es el valor que seleccionas en el mando o el termostato. El equipo compara esa cifra con la temperatura que detecta en la habitación y regula el compresor para acercarse a ella. Si ajustas 25 ºC, no significa que el aire que sale de la máquina esté siempre a 25 ºC, sino que esa es la temperatura objetivo del espacio.

Este matiz explica una confusión muy habitual. Programar el aparato a 18 ºC no hace que expulse aire más frío que si lo colocas a 24 ºC. En la mayoría de los equipos, simplemente provoca que el compresor trabaje durante más tiempo hasta intentar alcanzar un objetivo poco realista. Por mi experiencia, este es uno de los ajustes que más dispara el consumo sin aportar un confort proporcional.

La lectura del termostato tampoco siempre representa exactamente la temperatura del sofá o de la cama. El sensor puede estar en la unidad interior, cerca del techo y en una zona donde el aire circula de forma distinta. Por eso, si hay dudas, resulta útil comparar la lectura con un termómetro colocado a la altura de los ocupantes.

Qué temperatura elegir según el momento y la estancia

Como punto de partida, yo comenzaría con 26 ºC durante el día y bajaría a 25 o 24 ºC solo si la humedad o la carga térmica hacen que la habitación siga resultando incómoda. La cifra correcta no es la más baja, sino la que mantiene el bienestar sin obligar al sistema a funcionar continuamente.

Situación Consigna orientativa Qué conviene revisar
Salón ocupado durante el día 25-26 ºC Persianas, radiación solar y ventilación
Dormitorio por la noche 24-26 ºC Ruido, flujo directo y temporizador
Vivienda con mucha humedad 24-25 ºC Modo deshumidificación y renovación del aire
Casa vacía durante varias horas Apagado o programación Evitar mantenerla fría sin necesidad
Bomba de calor en invierno 19-21 ºC Aislamiento y temperatura exterior

En un dormitorio, una consigna algo más alta puede funcionar mejor si se utiliza un ventilador de techo o de sobremesa a baja velocidad. El movimiento del aire mejora la evaporación del sudor y puede permitir subir el ajuste 1 o 2 grados sin perder sensación de frescor.

En invierno, si el aparato funciona como bomba de calor, no aplicaría la misma lógica que en verano. Mantener entre 19 y 21 ºC suele ser suficiente para una vivienda ocupada, mientras que subirlo a 24 o 25 ºC aumenta el esfuerzo del equipo y puede resecar demasiado el ambiente.

Cómo ajustar la consigna sin malgastar energía

El ajuste más eficiente empieza antes de encender el aparato. Cerrar persianas en las fachadas soleadas, reducir las entradas de aire caliente y mantener puertas y ventanas cerradas durante la refrigeración puede tener más efecto que bajar dos grados el mando.

  1. Ventila por la noche o a primera hora, cuando la temperatura exterior sea más baja.
  2. Cierra persianas y toldos antes de que el sol caliente los cristales.
  3. Enciende el equipo con una consigna moderada, por ejemplo 26 ºC.
  4. Espera entre 30 y 60 minutos antes de decidir si necesitas bajar un grado.
  5. Utiliza el modo automático o una velocidad de ventilador media.
  6. Programa el apagado cuando la estancia vaya a quedar vacía.

El IDAE señala que una variación de un grado puede representar aproximadamente un 7 % de diferencia en el consumo de climatización. No es una cifra idéntica para todas las viviendas, porque influyen la potencia, el aislamiento, el precio de la electricidad y las horas de uso, pero sirve para entender por qué pequeños cambios acumulados importan.

También recomiendo limpiar los filtros con regularidad, especialmente en verano. Un filtro obstruido reduce el caudal de aire, empeora la transferencia térmica y puede hacer creer al usuario que necesita una temperatura más baja cuando el problema real es de mantenimiento.

Cuando 26 ºC no resultan confortables

Una casa puede seguir pareciendo calurosa con el termostato a 26 ºC si la humedad relativa es elevada. El cuerpo pierde calor con más dificultad en un ambiente húmedo, de modo que la sensación puede ser peor aunque el termómetro marque una temperatura razonable. En estos casos, el modo deshumidificación puede ayudar, aunque no sustituye a una ventilación adecuada.

El aislamiento también pesa mucho. Una habitación bajo cubierta, con grandes ventanales orientados al sur o con persianas poco eficaces recibirá una carga de calor muy superior a la de un dormitorio interior. Si el equipo funciona durante horas y nunca alcanza la temperatura, no siempre está averiado: podría estar mal dimensionado para la estancia o enfrentarse a una entrada constante de calor.

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La importancia de la temperatura operativa

La temperatura operativa combina la temperatura del aire con la de paredes, suelos, techos y ventanas. Una pared recalentada o un cristal expuesto al sol pueden hacer que el cuerpo perciba más calor que el indicado por el termómetro. Por eso, bajar mucho la consigna ofrece a veces una mejora limitada mientras persista la radiación solar.

La velocidad del aire debe ser suficiente para repartir el frío, pero no tan alta que provoque corrientes molestas. Si el chorro golpea directamente la nuca, la cara o la cama, subir la lama y mejorar la distribución suele ser más sensato que reducir la consigna.

Errores frecuentes al programar el aire acondicionado

Ponerlo a 18 ºC para enfriar antes es el error más conocido. El equipo no tiene que alcanzar una cifra extrema para comenzar a enfriar, por lo que este ajuste suele alargar el funcionamiento y elevar la factura.

Otro fallo es encender y apagar el sistema cada pocos minutos. Los ciclos muy cortos no permiten estabilizar la temperatura ni controlar bien la humedad. Cuando la vivienda está ocupada, mantener una consigna razonable y dejar que el inverter module su potencia suele resultar más eficiente que realizar cambios constantes.

  • Dejar ventanas abiertas mientras funciona el aire permite que entre calor y humedad.
  • Tapar u obstruir la unidad interior dificulta la circulación del aire.
  • Ignorar los filtros sucios reduce el rendimiento y puede generar malos olores.
  • Confundir modo frío con modo seco puede producir resultados distintos según el clima.
  • Usar la misma consigna en toda la casa no siempre tiene sentido si las habitaciones reciben distinta radiación solar.

En locales comerciales, oficinas y otros espacios sujetos al RITE pueden existir límites específicos de temperatura, humedad, ventilación y horarios. Una vivienda particular no se gestiona exactamente igual que un establecimiento abierto al público, así que conviene diferenciar la recomendación de confort doméstico de las obligaciones aplicables a cada tipo de edificio.

El ajuste que yo probaría primero en casa

Para una vivienda normal en verano, empezaría con 26 ºC, persianas cerradas y ventilador automático. Si después de un tiempo razonable la habitación sigue cargada, probaría 25 ºC y revisaría la humedad, los filtros y la entrada de sol antes de seguir bajando.

La mejor consigna es la que mantiene una temperatura estable, evita contrastes bruscos con el exterior y permite descansar sin corrientes directas. Cuando el aparato necesita trabajar sin descanso para alcanzar el valor seleccionado, el siguiente paso no suele ser ponerlo más frío, sino revisar el aislamiento, la limpieza, la ubicación del sensor o el dimensionado de la instalación.

Preguntas frecuentes

No. La consigna no determina que el aire salga más frío. Fijar 18 ºC suele hacer que el compresor funcione más tiempo para alcanzar un objetivo extremo y aumente el gasto.

En un salón ocupado durante el día, una referencia razonable es 25-26 ºC. En un dormitorio puede funcionar entre 24 y 26 ºC, evitando el chorro directo sobre la cama, mientras que en una vivienda húmeda suele ser útil probar 24-25 ºC y valorar el modo deshumidificación.

Según el IDAE, una variación de 1 ºC puede modificar aproximadamente un 7 % el consumo de climatización. La cifra depende de factores como el aislamiento, la potencia, las horas de uso y el precio de la electricidad.

Conviene revisar la humedad, las persianas, la entrada de sol, las ventanas abiertas y la limpieza de los filtros. Si sigue funcionando sin descanso, el problema también puede estar en la ubicación del sensor o en un equipo mal dimensionado para la estancia.

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Etiquetas:

temperatura humedad aislamiento eficiencia energética filtros

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Margarita Irizarry

Margarita Irizarry

Soy Margarita Irizarry y mi recorrido en el mundo del hogar, abarcando reformas, equipamiento y eficiencia, suma ya 9 años de experiencia. Desde siempre me ha fascinado cómo cada detalle en una casa puede impactar en nuestro día a día, y mi objetivo es desgranar esos aspectos para que resulten claros y accesibles. Me dedico a investigar a fondo, contrastar información y presentarla de manera que cualquiera pueda entenderla, ya sea sobre cómo mejorar la eficiencia energética de tu hogar o sobre las últimas tendencias en equipamiento. Mi compromiso es ofrecerte contenidos útiles, precisos y siempre al día para que tomes las mejores decisiones para tu espacio.

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